Make your own free website on Tripod.com

"El Rincón de la Literatura y la Etimología"

El Viejo y el Mar - Ernest Hemingway

Principal
Obras Literarias
Etimologías
Contactáctame
Galería de Obras

ernesthemingway.jpg

Ernest Hemingway
(1899 - 1961)
 
Novelista estadounidense cuyo estilo se caracteriza por los diálogos nítidos y lacónicos y por la descripción emocional sugerida. Su vida y su obra ejercieron una gran influencia en los escritores estadounidenses de la época. Muchas de sus obras están consideradas como clásicos de la literatura en lengua inglesa. Hemingway nació el 21 de julio de 1899 en Oak Park, Illinois, en cuyo instituto estudió. Trabajó como reportero del Kansas City Star, pero a los pocos meses se alistó como voluntario para conducir ambulancias en Italia durante la I Guerra Mundial. Más tarde fue transferido al ejército italiano resultando herido de gravedad. Después de la guerra fue corresponsal del Toronto Star hasta que se marchó a vivir a París, donde los escritores exiliados Ezra Pound y Gertrude Stein le animaron a escribir obras literarias. A partir de 1927 pasó largas temporadas en Key West, Florida, en España y en África. Volvió a España, durante la Guerra Civil, como corresponsal de guerra, cargo que también desempeñó en la II Guerra Mundial. Más tarde fue reportero del primer Ejército de Estados Unidos. Aunque no era soldado, participó en varias batallas. Después de la guerra, Hemingway se estableció en Cuba, cerca de La Habana, y en 1958 en Ketchum, Idaho. Hemingway utilizó sus experiencias de pescador, cazador y aficionado a las corridas de toros en sus obras. Su vida aventurera le llevó varias veces a las puertas de la muerte: en la Guerra Civil española cuando estallaron bombas en la habitación de su hotel, en la II Guerra Mundial al chocar con un taxi durante los apagones de guerra, y en 1954 cuando su avión se estrelló en África. Murió en Ketchum el 2 de julio de 1961, disparándose un tiro con una escopeta.

Uno de los escritores más importantes entre las dos guerras mundiales, Hemingway describe en sus primeros libros la vida de dos tipos de personas. Por un lado, hombres y mujeres despojados por la II Guerra Mundial de su fe en los valores morales en los que antes creían, y que viven despreciando todo de forma cínica excepto sus propias necesidades afectivas. Y por otro, hombres de carácter simple y emociones primitivas, como los boxeadores profesionales y los toreros, de los que describe sus valientes y a menudo inútiles batallas contra las circunstancias. Entre sus primeras obras se encuentran los libros de cuentos Tres relatos y diez poemas (1923), su primer libro En nuestro tiempo (1924), relatos que reflejan su juventud, Hombres sin mujeres (1927), libro que incluía el cuento 'Los asesinos', notable por su descripción de una muerte inminente, y El que gana no se lleva nada (1933), libro de relatos en los que describe las desgracias de los europeos. La novela que le dio la fama, Fiesta (1926), narra la historia de un grupo de estadounidenses y británicos que vagan sin rumbo fijo por Francia y España, miembros de la llamada generación perdida del periodo posterior a la I Guerra Mundial. En 1929 publicó su segunda novela importante, Adiós a las armas, conmovedora historia de un amor entre un oficial estadounidense del servicio de ambulancias y una enfermera inglesa que se desarrolla en Italia durante la guerra. Siguieron Muerte en la tarde (1932), artículos sobre corridas de toros, y Las verdes colinas de Africa (1935), escritos sobre caza mayor.

Hemingway había explorado temas como la impotencia y el fracaso, pero al final de la década de 1930 empezó a poner de manifiesto su preocupación por los problemas sociales. Tanto su novela Tener y no tener (1937) como su obra de teatro La quinta columna, publicada en La quinta columna y los primeros cincuenta y nueve relatos (1938), condenan duramente las injusticias políticas y económicas. Dos de sus mejores cuentos, 'La vida feliz de Francis Macomber' y 'Las nieves del Kilimanjaro', forman parte de este último libro. En la novela Por quién doblan las campanas (1940), basada en su experiencia durante la Guerra Civil española, intenta demostrar que la pérdida de libertad en cualquier parte del mundo es señal de que la libertad se encuentra en peligro en todas partes. Por el número de ejemplares vendidos, esta novela fue su obra de más éxito. Durante la década siguiente, sus únicos trabajos literarios fueron Hombres en guerra (1942), que él editó, y la novela Al otro lado del río y entre los árboles (1950). En 1952 Hemingway publicó El viejo y el mar, una novela corta, convincente y heroica sobre un viejo pescador cubano, por la que ganó el Premio Pulitzer de Literatura en 1953. En 1954 le fue concedido el Premio Nobel de Literatura. Su última obra publicada en vida fue Poemas completos (1960). Los libros que se publicaron póstumamente incluyen París era una fiesta (1964), un relato de sus primeros años en París y España, Enviado especial (1967), que reúne sus artículos y reportajes periodísticos, Primeros artículos (1970), la novela del mar Islas en el golfo (1970) y la inacabada El jardín del Edén (1986). Dejó sin publicar 3.000 páginas de manuscritos.

viejoymar.jpg

"El Viejo y el Mar"
(Resumen)
 

Santiago es un viejo pescador de Gulf Stream, una localidad de la isla de Cuba. A este personaje le hace compañía un joven noble, Manolín, que tiene una gran afección y admiración hacia el viejo. Son dos personajes que gustan de salir a pescar juntos, pues los dos se necesitan: Manolín necesita de Santiago para aprender todo lo que el viejo conoce del mar y de la vida; y Santiago necesita de la fuerza juvenil del muchacho.

 

Santiago había estado pasando por una mala racha de pesca, pues llevaba más de ochenta días sin poder conseguir un buen resultado ni una buena pesca. Por lo mismo, los padres de Manolín habían forzado al muchacho a alejarse del viejo “salado”, pues lo único que iba a conseguir era mala suerte. Manolín no estaba muy de acuerdo, pero tuvo que hacerlo contra su voluntad.

 

Un día el viejo salio a la mar con el objetivo de terminar con su mala racha en la pesca. Manolín había conseguido cebo, el cual había comprado en el Mercado. Al cabo de unas horas de navegar, tras haber perdido de vista la costa, pues Santiago creía que lo mejores peces se conseguían al adentrase al mar, un pez picó el anzuelo. Era un pez enorme,  un pez espada dispuesto a luchar hasta la muerte, si era preciso. Tenía una fuerza a la cual Santiago no estaba acostumbrado a luchar; era un pez exorbitante.  La barca navegó conforme quiso el pez, pues con su gran fortaleza lo fue arrastrando, y el viejo, con temor a dejar ir una buena oportunidad, se dejó llevar hasta el punto en el que se cansara el pez..

 

Las fuerzas del viejo cada vez iban decreciendo y llegó a pensar que el pez le podía matar, pero tenía una fuerte determinación por conseguir sacarlo del agua, y no le importaba si tenía que dejar su vida en el intento. Durante la larga batalla, Santiago se tuvo que alimentar de pequeños peces crudos que llegaba a pescar o atrapar.

 

Tras una larga y dura batalla, en la que el viejo lastimó su cuerpo, pero no su espíritu, el pez  tuvo la peor suerte, y el viejo, con una enorme alegría por lo obtenido, pues el pez era más grande de lo que el imaginaba, lo amarró al costado de la barca, para dirigirse a la costa. Todo su empeño habría sido inútil si no consiguiese llevar el pez a tierra firme. En el camino se fue imaginando lo que haría con él: pensó en venderlo al mercado, pues su carne era de primera calidad, y debido a su gran tamaño, iba a recibir una cantidad grande de dinero. Sin embargo, y para su desilusión, apareció un tiburón galano. Cuando el escualo se acercó a comer el pez, el viejo le asestó un mortal golpe en la cabeza con su arpón. Se había librado del tiburón, pero no tardarían en acercarse otros más siguiendo el rastro de la sangre derramada por el pez herido, pues el primer tiburón sí logró morder un pedazo de carne. El viejo logró batirlos, pero se habían comido medio pez. Por la noche se le acercaron más, que acabaron con él, dejando solo la cabeza, la espina y la cola, suficientes para dar testimonio de la hazaña, pero no lo suficiente como para obtener una gran recompensa a su proeza.

 

Así, llego por fin al puerto. Era de noche y no había nadie para ayudarle a recoger. Cuando terminó se fue a su casa a dormir. A la mañana siguiente Manolín, muy preocupado, fue a su casa para ver cómo estaba y le prometió que saldría a pescar con él. Quedó devastado por ver a Santiago en pésimas condiciones, y lo cuidó y alimentó para ayudar a su pronta recuperación. Los demás pescadores reconocieron el mérito de Santiago, al ver los restos del pez.

Anterior

Siguiente

[The anzwer ®]